-Eh, eh, disculpen ¿me pueden indicar a dónde van?
-A pintar
-Sí, bueno eso parece obvio, pero a mí nadie me ha avisado, me gustaría hablar con quien les ha contratado antes de que comiencen.
A los pocos minutos me hacen llegar la noticia de que van a pintar un cuarto pequeñito "allí al fondo, donde no trabaja nadie".
A la media hora y los respectivos mareos del equipo nos damos por enterados de que están pintando el cuarto del aire acondicionado...
Hemos abierto este espacio con la idea de hablar un poco de motos, un poco de baloncesto y un mucho de comeduras mentales (de esto si que tenemos mucho). Esperamos que os guste, aunque si no probablemente nos dará igual...
10 febrero 2010
31 enero 2010
30 enero 2010
17 enero 2010
13 enero 2010
Propósito de año nuevo
Por fin han acabado las comilonas, cenas, copitas de rigor y alguna por placer, los aperitivos opíparos, los gastos excesivos en juguetes que nunca tuviste (y que ahora soltero y sin críos compras) y sigue haciendo el mismo frío que ayer, así que tal vez sea un buen momento para recapitular un poco por encima el año pasado (a mí estas cosas me gusta hacerlas en Septiembre, copitas incluidas):
Hemos visto como unos asesinos se rien de los cuerpos de seguridad del Estado, como el pueblo condena a alguien porque lo dice un programa que se parece más a Gran Hermano que a un noticiario, como unos viejos fusiles oxidados en barcas de madera ponen en jaque a flotas militares internacionales; como el premio Nobel ha dejado de significar un cambio sustancial en la Humanidad a un ir por la vida diciendo que vas de buen rollo, como los impuestos han dejado de ir al bienestar social para sustentar el sistema que él solito ha demostrado caerse por su propio peso y alimentar a los bancos que nos dan crédito para poder publicar ingresos milmillonarios y seguir sin dar esos créditos (recaudar del pueblo es más fácil).
A un nivel más personal, creo que el año pudo empezar en el caluroso Londres o tal vez hace una semana (a veces me falla la memoria a corto plazo). Así que no haces propósitos estúpidos, te gusta tu apartamentito de alquiler y algún día el microondas volverá a funcionar, mientras el grifo de cerveza siga siendo el más estoico de mis electrodomésticos y se lleve bien con la plancha de los chuletones todo irá bien...has perdido unos kilitos que te sobraban y más o menos te sientes en forma, hasta te sientan bien las camisas. En diferentes sitios te tachán de "habilidad comunicativa con oportunidad de mejora" o bien de "cabrón frío e insensible", pero insisto, sólo refiere a mi don de gentes interpretado por cánones convencionales. Todo esto cambia con una copa de vino y algo de Puccini (a veces oigo a Verdi), hasta descubres un buen bar de rock cerquita de casa, todo va viento en popa y la última camisa que te regalan te sienta como si fueras un hombre (no un postadolescente), de hecho mucho mejor que la que te compraste tú. De repente y con casi todo el viento a tu favor, o más bien con ventisca en contra pero una sonrisa y amabilidad que no vieron los más antiguos del lugar decides practicar la sociabilidad (principio de debilidad) así que departes con desconocidas (decides cambiar a gin tonics, mejor digestión y curan las rozaduras) y conoces a seres mitológicos (más majos ellos). Sigues en esa racha de amabilidad y de buen rollito (no de decir que vas de buen rollito, sino de ir, caso contrario ya tendría un Nobel) y un mal día te pones la camisa para ir a trabajar y llegas tarde a casa, al día siguiente te pones la otra, la bonita y llegas muy tarde a casa y con una sentimiento bastante jodido, un día más y apareces en casa con la sensación de haber perdido tu elocuencia y tal vez partes de tus principios. Afortunadamente es miércoles y alguien no te falla A. D. ya abierto y que hay que disfrutar y el amigo House, a quien, válgame el Teorema de conservación del momento lineal, me encuentro dispuesto a hacer de niñera. Tras todo ésto he decidido no renegar del vino blanco y aprender algo de él, puede que sonreir algo más...
Hemos visto como unos asesinos se rien de los cuerpos de seguridad del Estado, como el pueblo condena a alguien porque lo dice un programa que se parece más a Gran Hermano que a un noticiario, como unos viejos fusiles oxidados en barcas de madera ponen en jaque a flotas militares internacionales; como el premio Nobel ha dejado de significar un cambio sustancial en la Humanidad a un ir por la vida diciendo que vas de buen rollo, como los impuestos han dejado de ir al bienestar social para sustentar el sistema que él solito ha demostrado caerse por su propio peso y alimentar a los bancos que nos dan crédito para poder publicar ingresos milmillonarios y seguir sin dar esos créditos (recaudar del pueblo es más fácil).
A un nivel más personal, creo que el año pudo empezar en el caluroso Londres o tal vez hace una semana (a veces me falla la memoria a corto plazo). Así que no haces propósitos estúpidos, te gusta tu apartamentito de alquiler y algún día el microondas volverá a funcionar, mientras el grifo de cerveza siga siendo el más estoico de mis electrodomésticos y se lleve bien con la plancha de los chuletones todo irá bien...has perdido unos kilitos que te sobraban y más o menos te sientes en forma, hasta te sientan bien las camisas. En diferentes sitios te tachán de "habilidad comunicativa con oportunidad de mejora" o bien de "cabrón frío e insensible", pero insisto, sólo refiere a mi don de gentes interpretado por cánones convencionales. Todo esto cambia con una copa de vino y algo de Puccini (a veces oigo a Verdi), hasta descubres un buen bar de rock cerquita de casa, todo va viento en popa y la última camisa que te regalan te sienta como si fueras un hombre (no un postadolescente), de hecho mucho mejor que la que te compraste tú. De repente y con casi todo el viento a tu favor, o más bien con ventisca en contra pero una sonrisa y amabilidad que no vieron los más antiguos del lugar decides practicar la sociabilidad (principio de debilidad) así que departes con desconocidas (decides cambiar a gin tonics, mejor digestión y curan las rozaduras) y conoces a seres mitológicos (más majos ellos). Sigues en esa racha de amabilidad y de buen rollito (no de decir que vas de buen rollito, sino de ir, caso contrario ya tendría un Nobel) y un mal día te pones la camisa para ir a trabajar y llegas tarde a casa, al día siguiente te pones la otra, la bonita y llegas muy tarde a casa y con una sentimiento bastante jodido, un día más y apareces en casa con la sensación de haber perdido tu elocuencia y tal vez partes de tus principios. Afortunadamente es miércoles y alguien no te falla A. D. ya abierto y que hay que disfrutar y el amigo House, a quien, válgame el Teorema de conservación del momento lineal, me encuentro dispuesto a hacer de niñera. Tras todo ésto he decidido no renegar del vino blanco y aprender algo de él, puede que sonreir algo más...
28 noviembre 2009
Miércoles noche y prejuicios

El miércoles es un día, como cualquier otro, magnífico para tomar unas cañas con los amigos, salvo que una molestia en la garganta te haya quitado la voz y comience a impedirte ciertos movimientos del cuello, en cuyo caso lo primero que debes comprobar es que tienes siempre un boli a mano y toda tu documentación, los caminos del señor son inexcrutables. En un acto de constricción supina y de humildad total decides ir al médico, aunque para algunos ya era tarde y tomamos la decisión de ir a urgencias, que siempre mola más, aún cuando queda algún resquicio de pánico a la Gripe A, que debe ser como pasar hambre o ser feo, porque en seguida nos apartaron a otra sala y me pusieron una etiqueta con el nombre de una mujer, todo esto sin poder hablar. En cuestión de media hora había pasado de ser un aguerrido almacenero a una muchacha con gripe A y es que las explicaciones sin voz quedan un poco faltas de contenido, en otros cinco minutos conseguimos deshacer la confusión y dejo de ser una muda transexual a un varón con una infección de caballo en la garganta (si es que estos animales sufren dichas infecciones), unos chutes, unas vías, urbasón, omeoprazol, amoxicilina y unos sueros para animar el cotarro y me comentan que pasaré la noche con ellos, por lo visto mi compañía les resulta grata y yo con mi voz recuperada estoy desesando departir amablemente con los médicos, me comentan que me llevarán a boxes, fantástico, pienso, esta buena gente es conocedora de mi afición al motociclismo y de mi espíritu competitivo, quien lo iba a decir de la Seguridad Social. Para mi sopresa de dejan tirado en una minicamilla rodeado de cortinas de plástico a su vez rodeadas por más aficionados a esto del "box" que maldita la gracia que empezaba a tener...Gente con muy mal aspecto (no deberían dejar salir a la gente de casa en ese estado y otros más tranquilos) Cuando todo empieza a calmarse y por fin me apagan la luz trato de echar una cabezadita para poder saludar con la mejor de mis sonrisas a las enfermeras, pero el intento se queda en eso, en frustración por la llegada de alguien con más química artificial en el cuerpo que el centro de trabajo de Hommer Simpson, decía que oía gente, que le seguían y que un tío con barba le amenazaba con estrangularle si no se callaba (vale, sí, me aproveché de que estaba atado, pero sus gritos empezaban a pertubar mi sueño y el de mis compañeros enfermitos). A la mañana siguiente más pinchazos, servidos en la camilla, eso sí, pero ni un maldito café, te pasan a planta y aquello te parece la mejor suite del Ritz, salvando que no puedes salir en bolas del cuarto de baño porque tus enfermeras se sientan justo delante y la puerta de tu habitación se abre sola
Conclusiones: al más mínimo indicio de enfermedad automedícate pronto y con todo lo que puedas. Si decides ir al médico para lo que sea, pasa antes por el Opencor y compra de todo: revistas, chuches, bocadillos, libros, pelotas de goma. Si dudas entre la enfermedad o una noche de juerga pasada de farra con el enfermito de la cama de al lado, tómale por yonki, alivia mucho más insultarle. Sé amable sólo con las enfermeras que traen comida y pijamas, el resto sería desperdiciar recursos.
Conclusiones: al más mínimo indicio de enfermedad automedícate pronto y con todo lo que puedas. Si decides ir al médico para lo que sea, pasa antes por el Opencor y compra de todo: revistas, chuches, bocadillos, libros, pelotas de goma. Si dudas entre la enfermedad o una noche de juerga pasada de farra con el enfermito de la cama de al lado, tómale por yonki, alivia mucho más insultarle. Sé amable sólo con las enfermeras que traen comida y pijamas, el resto sería desperdiciar recursos.
14 noviembre 2009
26 octubre 2009
El caminante
Usaba sombrero y su voz era grave, eran de las pocas cosas en que todo el mundo coincidía, unos decían que era alto y de cuerpo musculoso, otros que era delgado y de piel quemada por el Sol, andaba como el viento, rápido y sigiloso; o bien contaban que los cristales se quebraban al entrar él una sala y la gente palidecía al pisar sus huellas. Adubo mucho o al menos lo hicieron sus historias y él dentro de ellas, el polvo del camino había erosionado su garganta hasta hasta radarle a su voz un tono de solemnidad y certeza que venía avalado por los kilómetros que había recorrido. El cansancio parecía ser su compañero fiel y lo empredecible una constante en un plan meticulosamente urdido.
18 octubre 2009
07 octubre 2009
01 octubre 2009
Londres
Tras unas horas, más bien pocas, de sueño, por fin llegamos a nuestro ansiado aposento en el glamouroso Londres, cargados de pounds y con ojeras capaz de hacer sombra al más noctambulo de los osos panda
paseamos por la clásica y tranquila ciudad en busca de sus celebérrimos pubs
21 septiembre 2009
Hacia el norte
La idea de colgar primero una foto un poco ñoña es dejar claro que la hice a los pocos minutos de llegar y fue el último momento tranquilo que tuvimos.
Si bien es cierto que he subido a Asturias y vuelto unas cuantas veces (cualquier día prescindo del segundo paso) nunca repito trayecto. A la ida nos dimos un bonito paseo por Santander, Burgos tampoco estaba mal y nos quedamos a las puertas de Valladolid, pero finalmente y no demasiado tarde llegamos, aunque Leni no tenía habitaciones, encontramos hospicio en Los Arcos, donde tomamos unas cañas en espera de poder negociar el precio de los camastros, y unos tercios en El Comportu mientras discutíamos donde cenar, una ducha, algo de descanso y a por los cacharros de la inmortalidad (unos calimochos que sirven en El Balcao y que otorgan la susodicha y otros poderes de los que más tarde daríamos cuenta) Dimos una vuelta, no tal vez sólo lo soñamos y fuimos a El Trasgu donde bebimos cerveza y jugamos al billar. Por aquellos entonces aún no habíamos encontrado a nuestro hada, así que bajamos a las mazmorras donde con más ahínco tomamos cacharros (ahora gin tonics y vodkas) a ritmos ignotos por los lugareños, dicho por la tabernera, hasta acabar con la naranja, el hipo casi hace lo mismo con el señor A quien se vio sorprendido por los golpes propinados por la hasta entonces hada (a quien aprovechamos la presente para presentar nuestra más sincera disculpa por nuestra falta de sociabilidad debida a algún extraño fenómeno), descubrió los secretos de EOS, y es que su verbigracia y entendimiento sólo era comparable a la apertura de sus ojos; pero no conseguimos
desencriptar su encantamiento y seguimos en busca del aliento de Dragón. La niebla nos sorprendió en la mañana, pero afortunadamente yo conseguí hacerme con una cornucopia y pudimos llegar a nuestros lechos medio sanos y a salvo, que fue como dejé al señor A bien arropadito y con analgésicos en la mesita mientras yo reconocía el terreno.
Y para finalizar otra foto ñoña
14 septiembre 2009
30 agosto 2009
24 agosto 2009
16 agosto 2009
De viaje
En los viajes uno acaba pasando mucho tiempo en el coche, ya sea de día o de noche.
Como es normal se termina bastante cansado y hay que buscar un sitio tranquilo donde echar una cabezadita:
Y por supuesto, dar tranquilos paseos junto al mar:
Y seguir de viaje:
de día y de noche:
haciendo amigos:
Ante la sorpresa de algunos:
nos encontramos un hada:
30 julio 2009
Quiero ser soporte
y creo que me da igual la rama, ya sea informática o no: un bonito LPN se rompe y mando un correo a soporte (hace dos semanas) el material empieza a ser urgente (afortunadamente no era uno de esos casos con paciente abierto, que a ver quien le quita el polvo de las vísceras), desde otro departamento llaman a uno de esos seres superiores y divinos para que, por favor (no vaya a ser que se ofendan) investiguen este tema, y éste, el ser superior (nivel 1 que se llaman) en un acto de bondad infinita manda un correo al pobre y desdichado usuario, inflado de ego y mala hostia a rabiar, eso sí; preguntando por el error que da el descarriado LPN, pues que va a ser que no, que lo miras tú, dice el díscolo y neófito almacenero, pero en un acto de redención casi tan alto como la bondad del Nivel 2 le eseña cual masón a su discípulo el encriptado mensaje de error ("La transacción ha fallado"), cábalas, tormentas de genialidad, destellos apocalípticos de creacionismo dan con la solución: pasamos la bola al consejo de incorpóreos sabios: Nivel 2 (ingenua infancia la del temerario usuario que jamás imaginó la grandeza que sus incidencias alcanzarían) y estos haciendo gala a su majestuosa no presencia (he dicho que son incorpóreos) actúan dando señales sólo claras al ojo experto, "hay que aplicar el programa que arregla los LPN´s" ¡Grandilocuencia no manchada por la materia la de estos seres inimaginables! Mientras escribo estas líneas nivel 1 ha bajado a decirme que han pulsado la tecla y en su cara se reflejaba el miedo a mi sonrisa mientras La Flauta Mágica suena a todo trapo en mi despacho...
08 julio 2009
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